Mientras las empresas y el Gobierno proyectan ganancias millonarias por la justa futbolística, las exoneraciones de impuestos a la FIFA y la crisis de vivienda encienden las alarmas sociales.
Vía NotiPress: El balón todavía no rueda en las canchas, pero el Mundial 2026 ya mueve con fuerza las expectativas en México. Sin embargo, este entusiasmo no es uniforme. Empresas, autoridades y organizaciones civiles miran el torneo desde ángulos completamente distintos, balanceando el optimismo financiero con profundas preocupaciones sociales.

Vía: Prensa Ibero
El sector privado saca la billetera
En primer lugar, el entusiasmo comercial lidera la jugada. Un sondeo de la consultora KPMG México indica que el 37% de las compañías destinará hasta 15 millones de pesos a iniciativas relacionadas con la Copa Mundial. Asimismo, otro 40% prevé invertir hasta un millón de pesos en una movilización que abarca desde el sector financiero y automotriz hasta el consumo masivo y el retail.
Al respecto, el interés privado va mucho más allá de los tradicionales patrocinios deportivos. Entre las firmas consultadas, el 48% espera un incremento directo en sus ventas, mientras que el 35% apunta al posicionamiento de su marca. Para lograrlo, el 40% de las organizaciones planea ampliar su variedad de productos y el 37% lanzará promociones especiales durante el evento.

Vía: El CEO
Por lo tanto, la verdadera derrama cotidiana ocurrirá fuera de los estadios, justo en el consumo local. El estudio revela que el 58% de los aficionados verá los partidos en sus hogares y un 54% se reunirá con familiares y amigos. En contraste, solo el 22% acudirá a restaurantes o bares.
Con este panorama, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) estima que el comercio local captará entre 8,500 y 10,000 millones de pesos. Los productos estrella serán los alimentos preparados, bebidas, abarrotes y souvenirs. De hecho, la ANPEC calcula que una reunión de 10 personas para ver un partido generará un gasto aproximado de 3,000 pesos.
Las cuentas alegres del Gobierno
Al mismo tiempo, el optimismo de las autoridades corre a la par del sector empresarial. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum proyecta una derrama económica de 3,000 millones de dólares (más de 60,000 millones de pesos) gracias a la justa mundialista.
Además, la Secretaría de Turismo prevé la llegada de más de 5 millones de turistas internacionales entre junio y julio. Esta cifra busca impulsar la meta anual de 67 millones de visitantes extranjeros para este 2026.

Vía: Código San Luis
Por lo que, el impacto también se reflejará en el empleo y la macroeconomía. El Gobierno federal proyecta la creación de 24,000 empleos directos e indirectos vinculados al turismo. Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima un aporte al PIB nacional de entre el 0.13% y el 0.2%.
La polémica fiscal: ¿Gana la FIFA o gana México?
No obstante, organizaciones civiles denuncian activamente las excesivas garantías otorgadas a la FIFA. Diversas ONG señalan que México absorberá los costos financieros, sociales y ambientales, mientras que el máximo organismo del fútbol concentrará la mayor parte de las ganancias.
El foco de la crítica se concentra en la Ley de Ingresos de la Federación 2026. Esta legislación implementó una exención fiscal total de impuestos y simplificaciones aduaneras para las empresas extranjeras vinculadas a la organización del Mundial. Colectivos como Fundar cuestionan duramente el impacto de esta medida, que estará vigente hasta diciembre de 2026.
“A veces el que menos tiene es el que más tiene que dar para tratar de traer el paquete”, reprochó la congresista Claudia Anaya en entrevista con ESPN, tras aprobarse la medida.

Vía: El CEO
Por el contrario, el abogado fiscalista Miguel Ángel Rosas ofrece otra lectura. Rosas sostiene que otorgar facilidades recaudatorias era la única forma en que México podía competir con Estados Unidos y Canadá para asegurar el evento.
Sin embargo, la medida causa polémica porque México es el único país anfitrión que aprobó una exención fiscal completa y nacional. En contraste, Estados Unidos y Canadá negociaron beneficios tributarios parciales por estado o municipio. Un ejemplo claro es Santa Clara, California, donde se estableció explícitamente que la ciudad no subsidiaría impuestos ni tarifas del torneo.

Vía: SPR
El balón infla la crisis de vivienda
Finalmente, la fiebre mundialista impacta de lleno en el mercado inmobiliario de las sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La llegada masiva de visitantes disparó la demanda de alojamientos temporales, afectando a los residentes de las zonas cercanas a los estadios y corredores turísticos.
La plataforma AirDNA registró un incremento de entre el 750% y el 3,000% en la demanda de vivienda turística para las fechas del torneo. Como consecuencia directa, los precios de hospedaje en la Ciudad de México sufrieron aumentos de hasta el 155% durante los primeros días de junio de 2026.






