Las elecciones por el Estado de México representan para los partidos políticos, más que una entidad en su lista de territorios gobernados, la piedra angular para sus aspiraciones presidenciales que están a poco más de un año de distancia y, al mismo tiempo, la oportunidad de descarrilar a la oposición con un golpe moral que podría desatar en una crisis al interior de aquellos que pierdan en los comicios.
De tal modo que, a partir del lunes 3 de abril, fecha acordada para que arranque el pleito electoral entre el PRI, Morena, PRD, PAN y los independientes, no será sorpresa que el abanico de problemas que, a diario viven los mexiquenses, se vea totalmente desplazado por las campañas de los candidatos cargadas de discursos mecanizados y promesas desgastadas que hemos escuchado hasta el cansancio.
Sólo por mencionar algunos, con la salida del actual gobernador en el Edomex, se queda una herencia que incluye problemas sin resolverse, coronados principalmente por la férrea delincuencia y los feminicidios, cuyo impacto ha superado límites de tal forma que rosan en lo vergonzoso, que hasta proporcionan materia prima a diario para los periódicos que viven de la nota roja.
Los asaltos en el transporte se han agudizado de tal forma que, a cualquier hora del día, y sin importar a qué zona viajes, sea en transporte público, llámense camiones o peceras, taxis o Uber, ya nadie está exento de que en un chasquido lo despojen, cabe decirlo, a lujo de violencia, de sus pertenencias.
Con la construcción de la Línea 2 del Mexibus se planteó la necesidad de reducir el parque vehicular del transporte público, para reducir las emisiones de carbono (otra herencia que en 2016 derivó en planes de contingencia ambiental) que impactan directamente en la calidad del aire de la zona metropolitana; sin embargo, tal reducción no se ha logrado y ahora se tiene un carril confinado que funge como el parteaguas para una caótica congestión vial.
El problema con el constante desabastecimiento de agua en municipios mexiquenses como Ecatepec, Coacalco y Tultitlán también se podría ver aún más minimizado con el arranque de esta contienda, ejemplo de ello es el primer municipio mencionado, donde están por cumplirse 15 días con escases del líquido vital.
Todos los candidatos, Delfina Gómez, Alfredo Del Mazo, Josefina Vázquez Mota, Juan Zepeda o los candidatos independientes, Isidro Pastor, Abelardo Gorostieta, Teresa Castell, deben dimensionar el tamaño de responsabilidades que aguardan en uno de los estados más grandes del país, pues no cumplirlas al final, siempre impacta sobre aquellos a quienes, en días siguientes, les prometerían incluso poner el mundo de cabeza: los ciudadanos.
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