La presidenta confirma el millonario pago del organismo deportivo, pero el reglamento oficial del recinto prohíbe explícitamente la realización de eventos sociales y empresariales.
Vía NotiPress: El arranque de la justa mundialista desata su primera gran polémica política y administrativa en la capital. Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la FIFA pagó más de un millón de pesos para rentar el emblemático Castillo de Chapultepec, donde el organismo celebró una exclusiva e íntima cena de gala previa a la inauguración del torneo.

Vía: Posta
Una visita exprés de la mandataria
En primer lugar, Sheinbaum aclaró su postura ante las críticas ciudadanas por el uso privado de este monumento histórico. Sheinbaum puntualizó que recibió una invitación formal para la gala, pero declinó participar activamente en el festejo de los directivos del fútbol mundial.
“No me corresponde estar ahí en el Castillo de Chapultepec, pero me dijeron: puede dar un mensaje en nombre de México a las personalidades que vienen al país (…). Entré al Castillo, leí una cuartilla que esencialmente decía: bienvenidos al mejor país del mundo (…) y me retiré. Esa fue la participación que tuve”, detalló la mandataria al justificar su breve presencia de bienvenida.

Vía: Diario del Yaqui
Estalla la contradicción con las reglas del museo
Por otro lado, la controversia escaló con fuerza cuando los periodistas cuestionaron si los ciudadanos comunes gozan de los mismos privilegios para disponer del inmueble. Sheinbaum defendió la legalidad del acto asegurando que el recinto se alquila desde administraciones pasadas y que la ciudadanía también puede rentarlo para eventos sociales.
Sin embargo, el reglamento del propio Museo Nacional de Historia contradice directamente la afirmación presidencial. Al revisar las normativas del espacio, se constata la restricción de estas prácticas:
- El Castillo únicamente puede albergar eventos de carácter cultural, académico o científico.
- Las autoridades del recinto prohíben de manera estricta los eventos sociales o empresariales de ningún tipo, lo que pone en entredicho el permiso otorgado a la FIFA.
Vía: X @azucenau
Exigen cuentas claras a la Secretaría de Cultura
En conclusión, ante la insistencia de los medios sobre las tarifas asignadas al organismo futbolístico, la presidenta turnó la responsabilidad de transparentar el caso a las autoridades competentes.
La Secretaría de Cultura, bajo el mando de Claudia Curiel de Icaza, deberá publicar un informe detallado que desglose los conceptos del cobro millonario y aclare las lagunas legales que permitieron la realización de esta cena privada en un patrimonio de la nación.






