Otra opción del presidente es poner «profesionales» en los planteles, los cuales podrían ser soldados.
En el caso de los profesores, éstos tendrían un permiso especial y llevarían las armas «de forma oculta» para disminuir la tentación de cometer este tipo de masacres; con esto las escuelas dejarían de ser lugares «libres de armas».
La propuesta de Donald Trump para terminar con los tiroteos en las escuelas es que profesores, personal administrativo y empleados tengan armas. Sí, el presidente estadounidense ha propuesto combatir el fuego con más fuego, porque para él un plantel educativo sin armas «es un imán de personas malas».
Esta propuesta la comunicó a víctimas de este tipo de sucesos y algunos padres de alumnos que padecieron el atentado en Florida. «Si tienes un maestro que es experto en armas de fuego, podría muy bien acabar con un ataque rápidamente, y lo bueno de una sugerencia como esta –y lo vamos a analizar de forma muy fuerte– es que tienes a mucha gente (ya armada y preparada)».
El mandatario argumenta que esta situación evitaría que los alumnos «maniacos» intentaran más hechos violentos de este tipo, pues, señaló, los maestros actuarían de forma rápida incluso antes de que llegue la policía.
Algunos de los presentes mostraron su desacuerdo con esta propuesta y se pronunciaron al respecto, como Mark Baden, quien perdió a su hijo de cinco años en la masacre ocurrida en Connecticut en el 2012, quien manifestó: «Los maestros tienen suficiente como para tener la enorme responsabilidad de un arma letal que pueda acabar con una vida para prevenir tiroteos».
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