El deceso de María del Carmen Abascal a los 87 años sacude el tablero electoral español y convoca a una huelga general de vivienda para el 11 de noviembre.
La muerte de María del Carmen Abascal este miércoles 7 de octubre de 2026, a los 87 años de edad y apenas dos semanas después de haber sido desahuciada del inmueble donde residió durante más de siete décadas, desató una intensa confrontación política y social en España.

Vía: MARCA
El caso de Maricarmen, quien permanecía hospitalizada desde el desalojo forzoso en Madrid, se convirtió en el detonante de masivas protestas en la Puerta del Sol y aceleró el bloqueo legislativo en el Congreso de los Diputados, donde el rechazo parlamentario, incluido el voto clave de Junts, a los decretos gubernamentales de vivienda obligó al presidente Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.

Vía: Eje Central
El fallecimiento de la octogenaria profundizó la polarización partidista en la antesala de la campaña comicial. Mientras Sánchez trasladó condolencias a la familia y apeló a sentir la pérdida como propia, el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, pidió respeto institucional y exigió no utilizar la tragedia con fines partidistas, al tiempo que los populares frenaron en la Asamblea de Madrid una propuesta de Más Madrid y el PSOE para guardar un minuto de silencio en su honor. En los extremos del arco político, la confrontación escaló con virulencia: Vox acusó directamente al Ejecutivo afirmando que “han matado a Maricarmen”, mientras la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, calificó el desenlace como “un asesinato” atribuible a la especulación inmobiliaria.

Vía: Wikipedia
“No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por las suyas”, expresó Maricarmen antes de su fallecimiento en el hospital.

Vía: The New York Times
Convocatoria a huelga general y movilizaciones de inquilinos
Los colectivos de vivienda articulan una respuesta masiva en las calles. El Sindicato de Inquilinas y la Confederación General del Trabajo (CGT) llamaron a una huelga general en todo el país dos días antes del arranque formal de la campaña electoral, bajo la consigna de frenar los desahucios y combatir el rentismo especulativo. Este paro general está planeado para el 11 de noviembre.
Cientos de manifestantes rindieron homenaje a la víctima en las inmediaciones del parlamento en Madrid con pancartas acusatorias y minutos de silencio, criticando que los acuerdos institucionales para intentar restituir su vivienda llegaron demasiado tarde.
![]()
Vía: La Vanguardia
Impacto electoral y presión sobre el Gobierno de coalición
La crisis habitacional se instala como el eje central de la contienda hacia el 29-N:
El fracaso parlamentario para aprobar medidas de contención de alquileres desnudó la debilidad de la mayoría de investidura de Pedro Sánchez y expuso al oficialismo al descontento de su base social. Agrupaciones sindicales y movimientos vecinales reprocharon abiertamente la continuidad de los desalojos bajo el actual mandato progresista, perfilando un escenario de alta tensión en las urnas donde la gestión de la vivienda y la memoria de Maricarmen marcarán la disputa entre los bloques de izquierda y derecha.






