(No) Trabajamos por México: CMN
(No) Trabajamos por México: CMN

AMLO se ha manifestado en contra de una minoría rapaz que, aunque escondida, tiene mucho que decidir en estas elecciones.

El Consejo Mexicano de Negocios tiene una historia turbia detrás de acontecimientos lamentables en México. No solo los apoya, sino que es posible que los propicie.

El día de ayer, el corresponsal de Proceso que da seguimiento a la campaña de Ricardo Anaya, Álvaro Delgado, dio a conocer que es posible que al igual que José Antonio Meade, el candidato de Por México al frente relanzará su campaña, esto con la finalidad de buscar un realce ante el estancamiento en el que han caído los contendientes a la presidencia.

De acuerdo con lo señalado, esto se sometería a consenso para identificar si es prudente hacerlo antes o después del segundo debate presidencial, mismo que tendrá lugar el próximo 20 de mayo en Tijuana, Baja California.

Sin embargo, esto sorprende ya que a pesar de la lejanía de los comicios (más de 40 días) y los 20 puntos porcentuales existentes entre el primer y segundo lugar, AMLO y Anaya respectivamente, la carrera del queretano es la única que cuenta con las posibilidades de darle alcance al puntero.

Para quien conoce su historial político es fácil deducir cuál será su siguiente paso, o por lo menos sus decisiones o dichos no causan mayor sorpresa. Es por ello que el relanzamiento de campaña responde más a una segunda etapa dentro del proceso electoral que a al reconocimiento de una crisis.

Esta posibilidad de partir de cero se da tras varias reuniones que gente cercana a Anaya ha tenido con círculos políticos y económicos de gran rango. No obstante, aunque él desestime – una y otra vez – que no sostendrá ningún acuerdo o pacto cupular ha sido partícipe de reuniones con miembros del Consejo Mexicano de Negocios (CMN).

Mientras tanto, AMLO se desvive señalando que la clase empresarial es una «minoría rapaz» (y sí lo es), escabulléndose con cautela entre los medios intentando explicar el verdadero trasfondo de sus dichos; en contraste, el panista halló en ellos la llave para tergiversar verdades y quedar bien.

Anaya Cortés ha sido complaciente y defensor del grupo económico en el que comulgan (casi siempre) Carlos Slim, al frente de Grupo Carso; Emilio Azcárraga, con Televisa; Alberto Bailleres y su Grupo Bal, con empresas que dominan la metalurgia y minería; Germán Larrea y Grupo México, quienes incursionan en la minería y el transporte ferroviario en el país; Alejandro Ramírez Magaña es presidente de Cinépolis; Rogelio Zambrano y Cemex; José Antonio Fernández, presidente de FEMSA; Juan Gallardo al frente de Cultiba, empresa embotelladora de refrescos.

A ellos se suma Eduardo Tricio Haro, quien lidera Grupo Lala y Aeroméxico; también están en la lista María Aramburuzabala y Valentín Diez, al frente del Grupo Modelo; Daniel Servitje, quien heredó el legado de Bimbo; Héctor Hernández-Pons Torres, al frente de Grupo Herdez; Enrique Robinson Bours Almada, al frente de Bachoco y Megacable; Ricardo Martín Bringas de Grupo Soriana; Antonio Chedraui Obeso del centro de autoservicio Chedraui; Carlos González Zabalegui, quien encabeza La Comer, City Market y Mega.

De igual forma, se encuentran en este grupo de empresarios Roberto Hernández Ramírez del Grupo Financiero Banamex; Antonio del Valle Ruiz con Mexichem; Claudio X. González, de Kimberly-Clark México, entre otros.

Además de la inverosímil defensa que el candidato de Por México al frente brinda a esta minoría, los cataloga como quienes brindan certeza a nuestro país y quienes propician millones de empleos que permiten que salgamos adelante. Bajo esta lógica, es prudente señalar que de acuerdo con Proceso, que a su vez cita el Informe del Observatorio de Salarios 2018, el CMN «genera 1.4 de cada 10 empleos, es decir, ocupa al 14 por ciento de los 38 millones de asalariados del país».

Estas cifras abarcan, sin duda, a un gran número de mexicanos, no obstante, las condiciones de trabajo que brindan no son necesariamente las mejores. De ahí que el hecho de que Obrador los critique no suena tan descabellado, y es que el salario mínimo, el cual es exigido mediante el TLCAN, no es aceptado ya bajo la lógica empresarial de: a mayor pago a trabajadores, menor número de trabajadores; todo con tal de no gastar más dinero en quienes realmente sostienen las empresas antes mencionadas.

La pugna entre este grupo y Andrés Manuel apenas inicia. El tabasqueño ya los puso en el ojo mediático y ellos respondieron con un desplegado, que fue secundado por los dichos defensores del Cerillo. Esta minoría ha sido protagonista en diversos momentos históricos de México, muchos de los representantes tuvieron sus primeros pininos a mediados de los 60 y es por ello que tuvieron oportunidad de manifestarse a favor de los hechos que nuestras generaciones lamentan, desde Tlatelolco, pasando por el Zapatismo y hasta nuestros días.

Recordemos que el PAN es por naturaleza un grupo opositor a la conveniencia del pueblo, creado por lo empresarios que vieron menoscabados sus intereses por las políticas impulsadas por Lázaro Cárdenas. Que no nos inquiete el hecho de que nuevamente, saquen el cobre con tal de beneficiarse de quienes formamos sus empresas.

Solo dejemos algo muy claro: si estos empresarios no se han ido de México por la violencia, es porque hay detrás de sus negocios algo mucho más que solo un puñado de empresas. Si el narcotráfico no los ahuyenta, tampoco lo hará un gobernante que no comparte sus intereses económicos. Ellos, los empresarios, son la médula de la violencia.

Por: César J.G.

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