Regular las atribuciones de las fuerzas armadas en tareas de seguridad ciudadana con un nuevo marco legal no es «la respuesta adecuada», acotó el Alto Comisionado de la ONU.
También cuestionó el hecho de que la ley no busca fortalecer los cuerpos policiales ni establecer una estrategia que permita que las fuerzas armadas dejen de realizar tareas que le competen a la policía.
La Cámara de diputados ya aprobó el proyecto de Ley de Seguridad Interior y ahora el Senado es quien la revisará, esta situación ha generado que Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, pida que se dé marcha atrás y que se realice un debate para tratar los asuntos en materia de seguridad.
Para hacer notar su intención de frenar el proyecto legislativo, la oficina del funcionario en nuestro país envió una carta al Senado en donde se expone que «la ambigüedad del proyecto de ley es muy inquietante y se corre el riesgo de que sus normas puedan aplicarse de forma amplia y arbitraria», acotó.
Además, Al Hussein manifestó su intención de brindar asistencia técnica para potenciar las capacidades de las autoridades civiles, con el propósito de tratar «los graves desafíos» en temas de seguridad nacional.
En torno a la propuesta de abrir un debate, el Alto Comisionado fue claro: «Estoy convencido de que, en vez de proseguir con el trámite de aprobación de esta ley, debería llevarse a cabo un debate abierto e inclusivo sobre los problemas de seguridad ciudadana en el país y sus posibles soluciones, con la participación activa de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, especialistas y miembros de la sociedad civil mexicana».
Al Hussein recordó que cuando estuvo en nuestro país en el 2015, el gobierno le aseguró que paulatinamente los militares abandonarían las calles para dar paso a una policía, tanto estatal como federal, mejor preparada y fortalecida.
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