La obra sin título es de 1982 y pertenecía a una colección privada, por lo que era completamente desconocida. No obstante, Sotheby’s la dio a conocer en Nueva York. Foto: La Jornada

La premisa de que el arte no deja dinero, en ocasiones deja de ser válida, cuando las subastas alcanzan ventas exorbitantes, como el jueves de la semana pasada, cuando una obra pictórica de Jean-Michel Basquiat se vendió en 110.5 millones de dólares, convirtiéndose en la pintura estadounidense más cotizada en una subasta.

La obra sin título es de 1982 y pertenecía a una colección privada, por lo que era completamente desconocida. No obstante, Sotheby’s la dio a conocer en Nueva York.

Destaca que la obra se compró en su día en 19 mil dólares, y, tras su compra, se posicionó en el sexto lugar del ranking del The New York Times de las más caras vendidas en subastas. El primer lugar lo ocupa Picasso con 179 millones de dólares.

El empresario japonés, Yusaku Maezawa, difundió a través de sus redes sociales su alegría por conseguir la pintura, la cual será parte, en un futuro, de un museo que el comprador instituirá en su ciudad natal, en Chiba.

«Cuando tuve mi primer encuentro con esta pintura, me sacudió la excitación y gratitud de mi amor por el arte», expuso Yusaku Maezawa en su cuenta de Instagram.

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