Como un primer pronunciamiento tras la revelación de que habría participado en una trama corrupta y apoyó la compra del silencio de un parlamentario condenado, Michel Temer, presidente de Brasil, rechazó haber cometido cualquier irregularidad y negó que vaya a renunciar a su cargo.

“No renunciaré, sé lo que hice y sé la corrección de mis actos. Exijo una investigación plena y muy rápida”, señaló Temer, en un pronunciamiento transmitido por televisión desde la sede de la presidencia de Brasil, el Palacio del Planalto.

El pasado jueves el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil autorizó la investigación por obstrucción a la Justicia, por ello Temer pidió un proceso rápido y solicitó acceso a las grabaciones realizadas en marzo pasado, cuando él conversaba con Batista, propietario de la exportadora de carne más grande del mundo.

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