El líder ruso afirma que no aceptará acusaciones sin un examen técnico previo; la cancillería de Moscú minimiza el ataque y acusa a Occidente de armar un “show mediático”.
La crisis fronteriza en el flanco oriental de Europa entró en una ríspida fase de careo diplomático. Este sábado 30 de mayo de 2026, el presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, respondió de manera categórica a las acusaciones del gobierno rumano, exigiendo a Bucarest la presentación inmediata de pruebas físicas concluyentes antes de atribuir a las fuerzas rusas el dron militar que se estrelló y detonó contra un complejo residencial en la ciudad de Galati.

Vía: EL PAÍS
El incidente, ocurrido la madrugada del pasado viernes 29 de mayo en una localidad rumana colindante con las fronteras de Ucrania y Moldavia, dejó un saldo de dos civiles heridos, 70 evacuados y provocó el despegue de emergencia de cazas de combate F-16 rumanos, encendiendo las alertas en los cuarteles de la OTAN al tratarse de una agresión directa con bajas dentro de suelo aliado.

Vía: Uno TV
La postura del Kremlin: Investigación o montaje
Durante una rueda de prensa ofrecida al cierre de una gira de tres días por Kazajistán, el mandatario ruso enfrió las condenas internacionales de la Unión Europea y fijó una postura de escepticismo técnico:
“Nadie puede determinar el origen (del dron) hasta que se realice un examen de ese aparato… Rusia está dispuesta a realizar una investigación objetiva”, sentenció Putin, al tiempo que sugirió que el episodio podría tratarse de un error de cálculo o un montaje ucraniano, trazando un paralelismo con incidentes previos en países vecinos donde los proyectiles inicialmente imputados a Moscú resultaron ser vectores de la defensa antiaérea de Kiev: “Posiblemente, se trate de una situación parecida”, acotó.
La respuesta de la presidencia rusa fue secundada de forma agresiva por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova. La funcionaria acusó a las cancillerías occidentales de fabricar un “ruido artificial” alrededor del impacto en Galati con fines políticos, reprochando el doble rasero de la comunidad internacional al ignorar un presunto bombardeo contra una residencia de estudiantes en la región ocupada de Lugansk, el cual habría dejado un saldo de 21 víctimas mortales.

Vía: Canal 26
Bucarest y el bloque aliado ratifican el origen del vector
A pesar del desmentido de Moscú, el gobierno rumano ratificó la gravedad de los peritajes militares en la zona de desastre. La ministra rumana Oana-Silvia Toiu insistió ante los medios locales que cuentan con la “confirmación del Ministerio de Defensa Nacional de que el dron que se estrelló en Galati era de origen ruso de forma inequívoca”, manteniendo la presión internacional para forzar un alto el fuego completo en el Mar Negro.

Vía: cotidianul.md
Cabe recordar que tras la detonación del artefacto, el presidente de Rumania, Nicușor Dan, activó al Consejo Supremo de Defensa y convocó formalmente al embajador del Kremlin en Bucarest para entregarle una enérgica nota de protesta, respaldada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y portavoces del Pentágono en Washington, quienes mantienen bajo estricto escrutinio el espacio aéreo rumano ante el riesgo latente de una escalada militar que involucre el pacto de defensa mutua de la Alianza Atlántica.
Información de medios
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