Fueron cuatro protestantes los que se encadenaron
Aseguran que si Macri no renuncia, la economía no llegará viva a diciembre.
Trabajadores y trabajadoras de diversas empresas se encadenaron al Banco Central de Argentina para exigir la renuncia del presidente Macri, asegurando que «cada día que continúa (en el poder) significa más hambre».
Eduardo Murua, uno de los encadenados que además es miembro del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER) dijo que los manifestantes «sabemos que si esto perdura, el próximo gobierno no tendrá un solo dólar en el Banco Central».
Por ello el MNER junto con la Organizaciones Libres del Pueblo (OLP), mediante un comunicado, convocaron a todas las organizaciones sociales, políticas y sindicales a exigir la renuncia del presidente para evitar «el caos económico en el que han sumido a nuestra patria».
En el documento afirman que la decisión de esta medida de fuerza fue el resultado de incesantes pedidos de audiencia con el presidente del Banco, Guido Sandleris, «pero son los bancarios y empresarios expertos en fugar plata los primeros en su agenda, dejando sin respuesta a los trabajadores y las trabajadoras que son quienes pagan los platos rotos de sus negocios».
Otra de las encadenadas es Belén Rozas, referente de las Organizaciones Libres del Pueblo (OLP) quien afirmó «desde nuestro lugar, de una organización social que todos los días está lidiando en los barrios con las problemáticas que esta gente provoca con la fuga serial de capitales, venimos a exigir una respuesta inmediata de Guido Sandleris y la renuncia de Mauricio Macri porque así no podemos llegar a diciembre y no hay ninguna perspectiva de futuro de esta manera».
Entre las exigencias que demandan los protestantes están la suspensión del pago de toda deuda, no gastar dinero de la reserva y la liquidación inmediata de los dólares ingresados por las exportaciones.
Tras más de cinco horas de protesta, el Banco Central se comprometió a recibir a los manifestantes la próxima semana.
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