Markwayne Mullin se dijo “impresionado” por la cooperación actual en el combate al narcotráfico; la declaración coincide con los reclamos epistolares del tabasqueño.
Vía NotiPress: El diseño de la agenda de seguridad binacional entre México y los Estados Unidos registró un sorpresivo viraje discursivo en el Capitolio. Este jueves 4 de junio de 2026, durante su primera comparecencia ante el Senado norteamericano, el secretario de Seguridad Nacional de la administración Trump, Markwayne Mullin, reconoció de forma explícita el alto nivel de apertura operativa que sostiene el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El testimonio del funcionario federal estadounidense, quien visitó de forma oficial Palacio Nacional el pasado 21 de mayo, fijó una clara línea de demarcación respecto a las rigideces que caracterizaron las relaciones bilaterales con el expresidente Andrés Manuel López Obrador en la materia.

Vía: El Siglo
Mullin relató ante los senadores los pormenores de sus encuentros con la jefa del Ejecutivo federal y los secretarios que integran el Gabinete de Seguridad, externando su beneplácito por los canales de entendimiento abiertos para enfrentar a los cárteles catalogados por Washington como organizaciones narcoterroristas:
“Acabo de regresar de la Ciudad de México de hablar con la presidenta Sheinbaum y su gabinete sobre la cooperación y les diré que nos ha impresionado. Han sido mucho más cooperativos que la administración pasada, pero aún creen en su soberanía y debemos respetar eso”, testificó formalmente ante los legisladores.

Vía: elvalle.com
La sincronía de las tensiones y el factor de la soberanía
La postura del jefe del Departamento de Seguridad Interior (DHS) se ventiló apenas horas antes de que se difundiera de forma masiva el manifiesto del expresidente López Obrador titulado “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump“. En dicho texto, el tabasqueño acusó que agencias estadounidenses orquestaban planes para minar la base electoral de Morena y heredar un gobierno “entreguista”.

Vía: X @lopezobrador_
Frente a esos señalamientos, Mullin acotó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Fuerza de Tareas de Seguridad Nacional operan bajo un esquema que respeta de forma escrupulosa las limitantes constitucionales de México, validando la postura de Sheinbaum de no autorizar operativos militares directos ni subordinación de agentes extranjeros en territorio patrio.
El quiebre del esquema de la era anterior
El contraste expuesto en el Congreso de la Unión Americana evoca los momentos de mayor rispidez operativa del sexenio anterior. La relación entre las agencias de inteligencia norteamericanas, específicamente la Administración de Control de Drogas (DEA), y las Fuerzas Armadas mexicanas resintió un severo congelamiento a raíz de la detención en Los Ángeles del exsecretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, en el año 2020.

Vía: BBC
Aquel incidente empujó al gobierno de López Obrador a instrumentar reformas legales restrictivas que anularon la inmunidad diplomática de los agentes extranjeros en suelo mexicano y acotaron el intercambio de información estratégica, una política de cerrazón institucional que, de acuerdo con el balance emitido por el secretario Markwayne Mullin, ha comenzado a flexibilizarse sustancialmente bajo la conducción de la actual administración en la antesala del Mundial 2026.







