La presidenta de México respalda el proyecto aprobado por los diputados y descarta que la medida pretenda usarse con fines de censura o discrecionalidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum, reconoció este jueves que existe un “riesgo” de intervención extranjera en los procesos electorales del país y defendió la reforma constitucional que aprobó la Cámara de Diputados para anular comicios cuando se acredite injerencia foránea que influya en los resultados.
La jefa del Ejecutivo sostuvo que la iniciativa busca garantizar que únicamente los ciudadanos mexicanos decidan quién gobierna el país. Por lo tanto, la mandataria federal rechazó de forma contundente las críticas de la oposición, bloque que ha advertido posibles riesgos de discrecionalidad y censura en la aplicación de la norma.

Vía: El Economista
Antecedentes de financiamiento y el artículo 41
De este modo, Sheibaum señaló que ya existen antecedentes claros de financiamiento proveniente del extranjero en actividades políticas dentro de México. Como ejemplo de esta situación, mencionó el caso de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, la cual recibió recursos económicos de instituciones de Estados Unidos a través de su embajada para apoyar a determinadas candidaturas en procesos anteriores.
Por otra parte, el dictamen aprobado modifica formalmente el artículo 41 de la Constitución Política para establecer esta nueva causal de nulidad electoral. La propuesta, impulsada por el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, obtuvo 307 votos a favor por parte de Morena, PT y PVEM, mientras que los partidos de oposición (PAN, PRI y Movimiento Ciudadano) votaron en contra.

Vía: El Financiero
Además, la mesa directiva de la Cámara de Diputados enviará la reforma al Senado de la República durante los próximos días para su análisis y eventual ratificación.
Leyes secundarias para evitar la subjetividad
Sin embargo, la presidenta explicó que la reforma constitucional aún deberá complementarse con leyes secundarias muy precisas. Estas normas complementarias tendrán la tarea de definir con exactitud técnica qué se entenderá por intervención extranjera y bajo qué criterios jurídicos podrá acreditarse legalmente ante los tribunales electorales.
Además, el gobierno federal busca blindar el proceso para que la anulación de una elección no dependa de interpretaciones ambiguas de las autoridades.
“El asunto es cómo demuestras que en efecto hubo intervención extranjera en una elección y eso tiene que venir en la ley de manera muy clara (…) para que no sea algo subjetivo, sino que realmente se demuestre que hubo intervención extranjera”, explicó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Información de medios.
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