Cifras no oficiales apuntan a más de mil 200 muertos.
Sigue en aumento la cifra de fallecidos en Indonesia

Cifras no oficiales apuntan a más de mil 200 muertos.

Tras el terremoto de 7.5 grados, el tsunami que impactó las costas indonesias lo hizo con olas de hasta 6 metros de altura.

De acuerdo a la última información difundida por la Agencia de Gestión de Desastres, el número de muertos por los terremotos y el tsunami en Indonesia ha alcanzado ya los 844 decesos, sin embargo, la ONG Aksi Cepat Tanggap afirmó que dicho número es mayor a los mil 200 fallecidos.

Al tiempo que el gobierno indonesio solicitó ayuda internacional, diversos grupos de rescatistas laboran en la recuperación de más cuerpos, sin embargo, dado el gran número de muertos, las autoridades autorizaron la construcción de fosas comunes, la de Palu, localidad de la isla de Célebes, por ejemplo, tendrá una longitud de 100 metros por 10, según informó Willem Rampangilei, director de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, y una capacidad para albergar hasta mil 300 cuerpos.

Aunque el número de decesos es trágico, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, aseguró que los trabajos se están enfocando en la ciudad de Palu y Donggala, donde podrían existir cientos de personas atrapadas bajo los escombros de hospitales y centros comerciales. «La evacuación no ha terminado. Hay muchos lugares donde no se ha podido realizar las evacuaciones pertinentes por la falta de equipos pesados», señaló el mandatario.

Tan solo en la ciudad de Donggala habitaban cerca de 300 mil habitantes, por lo que se ha convertido en una preocupación principal para el gobierno, pues las inmensas olas, de hasta 6 metros de altura y los constantes deslizamientos de tierra, dejaron literalmente a pueblos enteros bajo los escombros.

El presidente Widodo declaró un estado de emergencia por 14 días, sin embargo, las labores de rescate podrían prolongarse por muchos días más,  debido a la falta de equipo y la dificultad para acceder a algunas de las zonas más dañadas, a algunas de ellas, como Donggala, el acceso para llevar viáticos o evacuar a la población está imposibilitado y la comunicación con los pobladores es inexistente.

En el momento del desastre, cerca de 1200 reos aprovecharon la confusión de los guardias de seguridad para escapar, además el gobierno indonesio solicitó a las tiendas departamentales permitir los saqueos de la población, esto para garantizar el acceso de los ciudadanos a los servicios más básicos.

HOY NOVEDADES/MI MUNDO