FOTO: AFP (ARCHIVO)

El Kremlin refirió que debe «garantizar la seguridad de los soldados rusos».

Vladimir Putin habló por teléfono con su homólogo sirio, Bashar Al Asad, para refrendarle su apoyo y oficializar que en los próximos días le suministrará misiles antiaéreos.

El derribo del avión ruso con 15 militares a bordo, que ocurrió la semana pasada,  ha propiciado que el Kremlin anuncie que las relaciones con Israel no volverán a ser las mismas. Moscú asegura que los israelís usaron de escudo el IL-20 de Rusia para provocar a la defensa siria y que esta atacara la aeronave.

Las autoridades rusas manifestaron que el incidente sucedido orilla a abastecer de misiles antiaéreos S-300 a Siria, indicó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin. «Según nuestros expertos militares, esa tragedia fue causada por actuaciones premeditadas de pilotos israelís, lo que sin duda no puede no dañar las relaciones ruso-israelís».

El funcionario ruso declaró que «una cadena trágica de coincidencias» derivó en el accidente ocurrido en la frontera siria, y no dudo en decir que «los pilotos israelís permitieron» que esto aconteciera; además, en una declaración desafiante, acotó que «el avión no fue derribado por un misil israelí gracias a Dios».

El Kremlin externó que «esto obliga a la parte rusa a tomar nuevas medidas para garantizar la seguridad de nuestros militares en Siria. En esta línea se ha tomado la decisión anunciada hoy por el ministro de Defensa Shoigú». Peskov refirió que la determinación tomada por el Kremlin obedece «exclusivamente» a sus propios intereses y que de ninguna forma «va dirigido contra terceros países».

 

HOY NOVEDADES/MI MUNDO