A 20 metros bajo tierra, arqueólogos registraron ofrendas milenarias en la “Cueva Mundo Zoque” del municipio de Cintalapa. El sitio fungió como un refugio y centro de peregrinación para pedir lluvias durante el periodo Clásico tardío.

Un hallazgo fortuito en las profundidades de Chiapas

La riqueza arqueológica de México suma un nuevo y fascinante capítulo. Este 21 de agosto, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, anunció el hallazgo de 13 ofrendas y 179 piezas prehispánicas al interior de la Cueva Mundo Zoque, ubicada en la comunidad General Lázaro Cárdenas, en el municipio de Cintalapa, Chiapas.

El descubrimiento, que se encuentra a 20 metros bajo tierra en una caverna de aproximadamente 100 metros de longitud, se originó gracias a una denuncia ciudadana realizada en enero de este año. El sitio fue localizado inicialmente por el guía Jairo Díaz, quien dio aviso a las autoridades, permitiendo que un equipo liderado por el arqueólogo Josué Lozada interviniera para proteger y analizar el patrimonio.

Vía: La mañanera del pueblo

El tesoro cerámico y el sahumador sagrado

Las primeras investigaciones de los expertos permitieron datar el material de manera preliminar en el periodo Clásico tardío (entre los años 600 y 900 d. C.). El acervo rescatado destaca por su alto valor estético y simbólico para la cultura zoque. Entre los elementos descubiertos se encuentran:

  • Vasijas y figuras: Representaciones detalladas de jaguares, tecolotes, figuras humanas y motivos vegetales, como espinas de ceiba.
  • Modificaciones rupestres: Estalactitas y estalagmitas que fueron talladas intencionalmente para asemejar siluetas humanas o las fauces del “monstruo de la tierra”.
  • El sahumador: La pieza más sobresaliente es un incensario con un mango de 32 centímetros rematado en forma de serpiente. Su plato muestra un quincunce, un símbolo prehispánico fuertemente asociado a los cuatro rumbos del universo.
Vía: INAH

“Es una pieza excelsa, una pieza muy hermosa y representativa, en este caso, de la cultura zoque”, destacó Vázquez Herrera sobre el sahumador.

Un refugio ante la sequía y el conflicto social

La interpretación histórica del INAH revela que la ocupación de esta cueva ocurrió durante una época marcada por severos desequilibrios sociales, conflictos, escasez de agua y hambruna. Ante esta crisis, diversas poblaciones zoques se vieron obligadas a abandonar sus asentamientos habituales, encontrando en estas cavernas un refugio vital alrededor de fuentes de agua subterráneas.

Además de su función de supervivencia, la Cueva Mundo Zoque poseía un profundo significado espiritual. Los antiguos habitantes la consideraban una entrada al inframundo (el mundo de los muertos) y acudían en peregrinación, principalmente entre enero y junio, para realizar ceremonias destinadas a solicitar lluvias y buenas cosechas a sus deidades.

Vía: La mañanera del pueblo

Tecnología de punta para descifrar el pasado

El proyecto de rescate arqueológico se encuentra en una fase de expansión. Para obtener datos más precisos sin dañar el entorno, el INAH implementará tecnología LiDAR y escaneo tridimensional en la caverna. Además, el hallazgo de carbón al interior de las vasijas permitirá realizar pruebas de datación más exactas para comprender a fondo la temporalidad de la cueva.

La protección de este recinto sagrado se llevará a cabo mediante un esfuerzo coordinado entre el INAH, la Secretaría de Cultura federal y las autoridades turísticas del estado de Chiapas, garantizando así la conservación de este invaluable legado histórico.

Información de NotiPress.

XSB