El mandatario republicano exigió superávits en el Despacho Oval; la Secretaría de Economía de Marcelo Ebrard buscará extender el pacto por 16 años más.
El futuro de la integración comercial de Norteamérica entró en su fase de mayor turbulencia geopolítica. Este miércoles 10 de junio de 2026, durante la firma de una ley presupuestal para servicios de inmigración en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Al cumplirse el sexto año de vigencia del pacto trilateral que sustituyó al TLCAN en 2020, el mandatario estadounidense aseguró que su administración no cederá ante las presiones de sus socios y amagó con activar el esquema de revisiones anuales forzosas si no se reconfiguran las balanzas comerciales a favor de Washington.

Vía: EL PAÍS
A las puertas de la segunda ronda de negociaciones técnicas que se celebrará la próxima semana en la capital estadounidense, Trump endureció el discurso arancelario y desestimó el peso de las exportaciones mexicanas y canadienses:
“No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor. No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros, y tienen que tratarnos mejor. Con ellos tenemos déficits comerciales; deberíamos tener superávits. No necesitamos sus automóviles, no necesitamos su madera, no necesitamos su energía; no necesitamos nada de lo que ellos tienen”, sentenció tajantemente el magnate.

Vía: El Orden Mundial
La contraestrategia de la Cancillería y Economía
La postura hostil de la Casa Blanca colisiona frontalmente con la hoja de ruta trazada por el Gobierno de México. El pasado 1 de junio, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, envió una notificación formal al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y al ministro canadiense, Dominic LeBlanc, ratificando la propuesta oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para extender de forma automática el T-MEC por un periodo de 16 años adicionales, evitando la incertidumbre de las evaluaciones anuales.

Vía: La Crónica de Hoy
Ante comisiones del Senado, el propuesto embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, matizó las agresiones discursivas del republicano y llamó a mantener la calma en las mesas de concertación:
- Coincidencia estructural: Lazzeri argumentó que las oportunidades compartidas por la relocalización (nearshoring) son muy superiores a las diferencias coyunturales de los mandatarios.
- Soberanía y migración: Advirtió que la delegación mexicana blindará las cadenas productivas automotrices sin permitir la criminalización de los flujos migratorios en la frontera.

Vía: El Sol de México
El calendario de la incertidumbre
El cronograma oficial estipula el 1 de julio de 2026 como la fecha límite para que las tres naciones firmen la renovación unánime del tratado. De no alcanzarse un consenso debido a las exigencias de Washington en materia de cuotas lácteas y reglas de origen automotriz, el T-MEC entrará de forma automática en un periodo de desgaste con revisiones de carácter anual durante una década antes de su eventual expiración legal.

Vía: Forbes México
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