Los premios Oscar registraron uno de sus niveles más bajos en toda su historia.
El presidente Donald Trump se mofó de los Óscares al asegurar que ya no hay estrellas, excepto él.
Si bien los premios Oscar han hecho lo posible por repuntar su rating en los últimos años, la edición pasada de este domingo fue una de las menos vistas en las 90 años que tienen de celebrarse. En esta ocasión, la audiencia estuvo por debajo de los 30 millones de espectadores, hecho que el presidente Donald Trump aprovechó para burlarse.
«Oscar clasificados los más bajos de la historia. El problema es que ya no tenemos estrellas, excepto su presidente (es broma, por supuesto)», tuiteó Trump.
No obstante aclarar que fue una broma, lo cierto es que el presidente estadounidense tiene razón en cuanto a los niveles de audiencia, pues incluso hay quienes aseguran que el error del año pasado tras haberse equivocado al entregar el Oscar a Mejor Película, no se trató más que de un complot para aumentar el público en esta 90 edición, hecho que no les funcionó, pues sólo 29 millones de personas vieron el programa, uno de los niveles más bajos en toda la existencia de la Academia.
HOY NOVEDADES/EN ESCENA






