Un órgano defensor de los derechos humanos denunció que existen por lo menos cinco casos vigentes de tortura dentro del penal de Barrientos, en Tlalnepantla, cuyo nombre real es “Centro de Readaptación Social Juan Fernández Albarrán”, donde presuntamente las víctimas fueron sometidas a actos lascivos físicos y psicológicos para que aceptaran un hecho delictivo en el que presuntamente no tuvieron participación.
El Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero detalló que uno de esos casos, es el de Víctor Hugo Camacho González, quien fue detenido en su domicilio ubicado en el municipio de Naucalpan, en mayo de 2015, por elementos no identificados y quien fue culpado del homicidio de cinco taxistas en días anteriores.
Tras su detención, Camacho fue trasladado hasta la Fiscalía de Homicidios de ese mismo municipio, donde asegura el Centro de Derechos Humanos que existen evidencias que muestran que fue torturado por personas no identificadas, para que en su declaración ante el ministerio público, aceptara la comisión del delito y así ser consignado como confeso.
Después de dos años de su detención, la Comisión de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero ha realizado las diligencias necesarias para comprobar la inocencia de Víctor, tratando de acreditar la tortura como método de aceptación del delito, a través de pruebas como el Protocolo de Estambul.
Dicho protocolo fue realizado en el interior del penal a cargo del médico y psicólogo Jorge de la Peña Martínez, y él confirmó que Víctor estuvo sujeto a tortura por parte de sus agresores, cuyo peritaje fue aceptado por el juez que está llevando el caso.
A pesar de que el protocolo resultó positivo, la situación de Víctor sigue siendo la misma, pues sigue preso en Barrientos, donde podría alcanzar una condena de 350 años. Sin embargo, será el próximo 26 de mayo, cuando se celebre la audiencia de desahogo de las pruebas testimoniales en los juzgados de dicha prisión.
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