Indígenas de Cuetzalan trabajan para difundir su cultura.
«Hilando nuestras vidas» narra la historia de siete mujeres, representantes de toda una región en la búsqueda del sueño llamado vida.
Ubicado en uno de los pueblos mágicos por excelencia de México, el colectivo Masehual Siuamej Monsenyolchicauani agrupa a más de 100 mujeres artesanas, indígenas de Cuetzalan, Puebla, quienes se apoyan mutuamente en la elaboración y venta de artesanías, donde reflejan un poco la historia de su lugar de origen.
Desde hace 33 años, cuando se fundó el colectivo, representantes indígenas de seis comunidades distintas nahuas, implementaron un plan de colaboración para incrementar la producción de artesanías de fibra natural, telar de cintura, bordado y medicina tradicional. Además, difunden parte de sus tradiciones en los servicios del hotel Taselotzin, donde la herbolaria y el temazcal son los estelares para los visitantes al poblado de Zacatipan.
Además de difundir sus tradiciones a través de los bordados, el colectivo Masehual Siuamej Monsenyolchicauani, el año pasado conjuntaron siete historias de vida en el libro «Hilando nuestras historias», donde se dio difusión al colectivo, además de plasmar la realidad de las pobladoras de Cuetzalan, artesanas que sufren la violencia de género, en una región alejada de las promesas progresistas y la equidad.
En su libro, narran las dificultades que tuvieron para emprender una vida nueva, sin los permisos de sus esposos o los malos ojos de los vecinos al ver que unas mujeres abandonaban sus hogares y se arriesgaban a la realización de un nuevo negocio.
Sin embargo, la creación del colectivo, no solo ayudó a romper una serie de costumbres en contra de las mujeres y de paso colaborar en la creación de artesanías, también contribuyó a difundir las historias reales de siete mujeres que representan a una comunidad, en busca de una vida digna, gracias a su trabajo propio.
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