A una semana del desastre, las autoridades reportan más de 11,000 heridos y casi 13,000 damnificados, mientras los rescatistas agotan esfuerzos entre los escombros.
El balance de víctimas por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela hace una semana ascendió a 2,295 personas fallecidas. Así lo informó este miércoles el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en una alocución oficial transmitida por la televisión estatal, consolidando esta catástrofe como uno de los peores eventos sísmicos en la historia reciente de la región.
Vía: X @jorgerpsuv
Balance oficial de la catástrofe
El último reporte institucional detalla la magnitud del impacto humano y social en las zonas más golpeadas:
- Fallecidos: 2,295 personas confirmadas.
- Heridos: 11,267 personas lesionadas que ya reciben atención médica.
- Personas rescatadas: 6,461 ciudadanos localizados con vida entre las estructuras.
- Damnificados: 12,841 personas que lo han perdido todo y se encuentran sin hogar.
Ante la gravedad de la situación, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró siete días de duelo nacional en memoria de las víctimas.
“En estos momentos de profunda tristeza, abrazamos a quienes sufren esta tragedia”, expresó la mandataria a través de su cuenta oficial en la plataforma X, reafirmando el compromiso de acompañar a las comunidades afectadas.
Vía: X @delcyrodriguezv
La Guaira en el epicentro del dolor: “No salen ni vivos ni muertos”
Por otro lado, la desesperación y la frustración se extienden entre los familiares de los desaparecidos, quienes remueven escombros sin descanso con la esperanza de hallar a sus seres queridos o, al menos, recuperar sus cuerpos para darles sepultura.
Una de las zonas más críticas es la localidad de Caraballeda, en el estado La Guaira (a unos 40 kilómetros de la capital, Caracas). En este punto, los vecinos caminan entre enormes montañas de ruinas que superan los 20 metros de altura, denunciando severos retrasos en el despliegue de la ayuda humanitaria.

Vía: El Mundo
“Tengo a mis cuatro hijos y a mi mamá”, relató entre lágrimas Gabriela Pérez, empleada pública que participaba en una protesta local exigiendo celeridad en los trabajos de rescate.
La indignación comunitaria creció luego de que especialistas y brigadas internacionales externaran un panorama desalentador ante varios de los derrumbes.
“Aquí no salen ni vivos ni muertos. Aquí no han sacado a nadie”, reclamó enardecido José Rafael, padre de José Luis Cumare Díaz, un joven cuyo rostro y nombre aparecen en pancartas con la leyenda de “desaparecido”.
La desilusión golpeó con fuerza a los lugareños después de que una rescatista estadounidense confirmara que, tras horas de inspección en un colapso, “no había señales de vida”, pese a que los familiares aseguraban haber escuchado ruidos horas antes bajo la estructura.

Vía: Telemundo
Búsqueda de alta tecnología en Catia La Mar
A pesar del escenario adverso, brigadas compuestas por unos 20 rescatistas concentraron esfuerzos durante más de seis horas continuas en el conjunto residencial Aguja Azul, un edificio de cinco pisos ubicado en el sector de Catia La Mar (La Guaira).
Para penetrar la densa estructura, los especialistas abrieron tres ductos de exploración en los bloques de concreto colapsados, utilizando herramientas de vanguardia para agotar las posibilidades de supervivencia profunda:
- Equipos de audio de alta sensibilidad para detectar la más mínima vibración, respiración o crujido bajo tierra.
- Cámaras articuladas con visión de 360 grados introducidas a través de los agujeros perforados.
- Tres binomios caninos (perros de rescate) especializados en la localización de personas atrapadas en estructuras colapsadas.

Vía: Uno TV
Las operaciones de remoción continúan a contrarreloj en las distintas regiones afectadas del norte del país, en un esfuerzo desesperado por ganarle tiempo a la tragedia.
Información de medios.
XSB






