EU pospone el proceso de sentencia del líder criminal, mientras la fiscalía mexicana ejecuta el primer arresto vinculado al secuestro de Ismael Zambada tras dos años de investigaciones.
El sorpresivo aplazamiento del caso judicial de Guzmán López en Estados Unidos Las autoridades de los Estados Unidos decidieron aplazar la audiencia intermedia de Joaquín Guzmán López, alias “El Güero”, programando la nueva cita judicial hasta el primer trimestre de 2027. El juez a cargo tomó esta determinación para otorgar más tiempo a la preparación de la sentencia que el narcotraficante enfrentará tras declararse culpable en noviembre de 2025.
Por consiguiente, este retraso judicial prolonga la incertidumbre sobre el destino del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Actualmente, los fiscales estadounidenses analizan a fondo el nivel de cooperación que ofrecerá el acusado, un factor determinante para definir la cantidad de años que pasará tras las rejas en territorio norteamericano.

Vía: El País
Quién es Guzmán López y su liderazgo dentro de Los Chapitos
Guzmán López lidera una de las facciones más violentas del crimen organizado, Los Chapitos. Las fuerzas de seguridad estadounidenses mantienen a este capo bajo estricta custodia desde que una operación sin precedentes lo puso en sus manos, sacudiendo por completo las estructuras del narcotráfico internacional.
En efecto, el ingreso de este narcotraficante a una prisión de máxima seguridad no ocurrió mediante una extradición convencional, sino a través de una maniobra de traición que todavía genera repercusiones violentas en el territorio mexicano dos años después de su ejecución.

Vía: Univisión
La violenta emboscada contra El Mayo Zambada en Culiacán
El 25 de julio de 2024, Joaquín Guzmán López atrajo con engaños a su propio padrino, Ismael “El Mayo” Zambada, hacia una finca ubicada al norte de Culiacán, identificada por las autoridades como Huertos del Pedregal. Según una carta pública que el abogado Frank Pérez difundió, el hijo de El Chapo organizó la trampa bajo el pretexto de mediar un conflicto político regional.
Específicamente, los criminales usaron la disputa entre Héctor Melesio Cuén Ojeda y el gobernador Rubén Rocha Moya para garantizar la asistencia del veterano capo. En el interior de la finca, un grupo armado emboscó, ató y encapuchó a Zambada completamente en contra de su voluntad.
Inmediatamente después, los secuestradores trasladaron al líder criminal hasta una pista de aviación clandestina. Desde allí, un avión privado lo llevó directamente al aeropuerto de Santa Teresa en Nuevo México, donde agentes federales de Estados Unidos arrestaron a ambos narcotraficantes en la pista de aterrizaje.

Vía: REUTERS
El asesinato de Cuén Ojeda y la caída del montaje mediático
De manera simultánea, los sicarios asesinaron a balazos a Héctor Melesio Cuén Ojeda en ese mismo lugar. “Lo mataron al mismo tiempo y en el mismo lugar donde yo sufrí el secuestro”, afirmó Zambada de manera contundente en su misiva pública.
Más adelante, la Fiscalía General de la República (FGR) respaldó el relato del capo mediante pruebas forenses irrefutables. Los peritos federales encontraron rastros de sangre del político sinaloense dentro de la finca Huertos del Pedregal, desmontando las teorías iniciales.
Por lo tanto, las autoridades federales descartaron por completo la versión de las autoridades locales que situaba el homicidio en una gasolinera. Esta narrativa falsa ubicaba la muerte del político en la estación de La Presita a manos de dos supuestos sicarios en motocicleta.
La historia prefabricada colapsó ante múltiples inconsistencias evidentes: el video no tenía sonido, los testigos jamás escucharon disparos y el cadáver presentaba cuatro heridas de bala en fuerte contraste con un solo disparo visible en la grabación.
Vía: X @JJDiazMachuca
Un testimonio inédito expone fracturas en Los Chapitos
Además, un integrante de la estructura central del cártel aportó una nueva narrativa de los hechos, obtenida recientemente por el periodista Luis Chaparro de la plataforma Pie de Nota. Esta fuente anónima, presente en la finca aquel 25 de julio, relató detalles inéditos días antes de que la FGR ejecutara la primera detención oficial.
De acuerdo con este informante, Cuén y su acompañante, Fausto Corrales, llegaron primero a la reunión clandestina. El testigo afirma que el exrector universitario intervino activamente para concretar el encuentro, confiando plenamente en su relación previa con Zambada.
Sin embargo, el criminal notó la presencia de hombres con equipamiento táctico ajeno a su facción, cuya identidad no logró confirmar en el momento. Asimismo, la fuente asegura que un comando armado obligó a Corrales, bajo amenazas de muerte, a conducir la camioneta que trasladó el cuerpo de Cuén. “Yo viajé armado en la parte de atrás vigilando los movimientos de la víctima”, confesó el informante.

Vía: Animal Político
La FGR ejecuta en la capital su primera detención clave
En consecuencia a estas rigurosas investigaciones, agentes de la FGR aprehendieron a Fausto Ernesto Corrales Rodríguez el 19 de agosto de 2026 en la colonia Granada de la Ciudad de México. Las autoridades lo acusan formalmente de encubrimiento y falsedad de declaraciones en el homicidio del político sinaloense.
Esta captura representa el primer avance tangible tras dos largos años de impunidad. Un juez federal dictó prisión preventiva inmediata contra el sospechoso, ordenando su ingreso directo al Cefereso número 1, conocido popularmente como el Altiplano.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó esta detención como un paso sumamente relevante para la justicia. Durante una intervención pública, la mandataria instruyó a Ernestina Godoy, titular de la FGR, a transparentar todas las implicaciones del arresto, subrayando de manera tajante: “El caso no se ha cerrado y las autoridades tienen la obligación de informar a la ciudadanía”.

Vía: López-Dóriga Digital
La guerra del Cártel de Sinaloa y la reserva del expediente
Como resultado directo del secuestro transfronterizo, una guerra abierta estalló el 9 de septiembre de 2024 entre las facciones de Los Mayos y Los Chapitos. Actualmente, al cumplirse más de dos años del incidente, el estado de Sinaloa continúa atrapado en una espiral de violencia descontrolada que paraliza a la población civil.
Por motivos de seguridad nacional, la fiscalía mexicana clasificó el expediente judicial como información estrictamente reservada hasta el año 2031. Las autoridades catalogan esta investigación como “compleja” y advierten que posee un impacto directo y severo sobre la soberanía del país.

Vía: Informador
Por último, el aplazamiento judicial hasta 2027 mantiene en total suspenso la magnitud del castigo, mientras el expediente del secuestro en territorio mexicano sigue generando nuevas detenciones que alteran de forma constante la narrativa oficial de aquel fatídico 25 de julio de 2024.
Información de medios.
XSB






