La muerte de la adolescente en la academia privada Marina Doenitz expuso un historial de golpizas, castigos e irregularidades, mientras la familia exige justicia y el Gobierno federal ordenó revisar estos centros a nivel nacional.
La trágica muerte de Dafne Zapata Quintos de 13 años, al interior de la academia militarizada privada Marina Doenitz en Ciudad Madero, Tamaulipas, destapó una grave ola de denuncias por ‘novatadas’, golpizas y abusos sistemáticos. En este sentido, la menor había ingresado el pasado 13 de julio a un curso de verano con el anhelo de vivir una experiencia formativa.
Sin embargo, apenas un día después, envió un video a su madre donde aparecía con el labio hinchado, moretones en la frente y raspones en el rostro, falleciendo dos días más tarde.

Vía: Vanguardia MX
Evidencias de tortura y contradicciones en la causa de muerte
A pesar de que la institución reportó el fallecimiento el 16 de julio argumentando un presunto desvanecimiento, el acta de defunción confirmó que la causa real fue asfixia por sumersión. Al respecto, la madre de la menor, Alejandra Quintos, denunció que la niña sufrió agresiones donde le sumergieron el rostro en botes de agua como parte de los castigos.
Ante estos hechos, la madre responsabilizó directamente al director del plantel, Jorge Luis Ponce Ortega, y a la instructora conocida como “Sargento Estrellita” (Estrella Mora). De igual forma, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio, aunque hasta el momento las autoridades no registran personas detenidas ni avances concretos.

Vía: Animal Político
Revelaciones de exalumnos sobre vejaciones y altos costos
A raíz de que el caso se volvió público, diversos exalumnos rompieron el silencio para visibilizar las agresiones cotidianas que se cometían en el plantel, cuya colegiatura anual alcanzaba los 50 mil pesos, además de los 25 mil pesos del curso de verano.
Por un lado, exalumnos como Emmanuel Pérez relataron que los instructores y compañeros despertaban a los jóvenes por las noches para patearlos y golpearlos con réplicas de madera de mosquetones.

Vía: Reforma
Por otro lado, exalumnas denuncian tocamientos indebidos por parte del personal de la institución, la cual suma más de 36 años de historia operativa. En consecuencia, los testimonios coincidentes señalan que la academia confunde la disciplina militar con la violencia física e impune.
Reacción del Gobierno federal y orden de revisión nacional
Frente a la gravedad de los hechos, Alejandra Quintos solicitó formalmente la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para evitar que el crimen quede impune.
En respuesta durante su conferencia matutina, la mandataria deslinda de manera categórica a las Fuerzas Armadas de la operación de este tipo de planteles privados. De igual manera, Sheinbaum instruyó a su gabinete a iniciar una revisión integral de las academias militarizadas a nivel nacional, buscando regular su funcionamiento y frenar los abusos contra menores de edad.

Información de medios.
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