La leyenda del boxeo mexicano, Julio César Chávez se lanzó duro y a la cabeza contra su hijo tras la derrota que sufrió ante Saúl «El Canelo» Álvarez. El expúgil señaló que a su vástago le faltó lo que a él le sobraba cuando se subía al ring: ambición y coraje.
Un molesto y decepcionado Chávez declaró: «A Julio le faltó eso que a su padre le sobraba. Fue muy conformista, le pedía que tirara más golpes, que si iba a perder o lo noqueaban mínimo que regalara un pinche round tirando golpes, pero no lo hizo». Y agregó que lo único que «Julito» buscó fue no ser humillado por su rival.
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