La cúpula del PRI-nosaurio en Puebla lamenta haber sido olvidada por su dirigencia nacional.
Los liderazgos del priismo minimizan, por constantes momentos, la importancia de respaldar a todos sus aspirantes a gubernaturas y alcaldías.
El pasado fin de semana, mientras viajaba directo a esta redacción, escuchaba las noticias en la radio. Del enorme abanico de coyunturas que nuestro país vive a diario, me topé con un tema específico: el comité del PRI en Puebla lamenta amargamente que su dirigencia nacional los haya dejado a su suerte en las elecciones estatales.
Al salir del Suburbano intenté dimensionar el tamaño de la desesperación que la estirpe priista poblana ha sufrido para que, con aflicción, se queje abiertamente por la falta de atención de su maquinaria nacional, más aun cuando ésta se encuentra concentrada en aferrarse a la silla presidencial.
Aunque es común que en momentos críticos, como los que ahora vive un insípido Pepe Meade, partido y aliados tendrían que cerrar filas en totalidad para apoyar a su presidenciable, con la queja poblana queda la impresión de que los liderazgos del PRI-nosaurio minimizan, por constantes momentos, la importancia de respaldar a todos sus aspirantes a gubernaturas, alcaldías, etcétera.
Basta con decir que el morenista Luis Miguel Barbosa y la panista Martha Erika Alonso, han mandado al sótano al candidato tricolor, Enrique Doger, el «Del Mazo poblano», pero el presidente del Comité Nacional, Enrique Ochoa, sigue rechazando haber dejado en el olvido al abanderado priista y, por el contrario, asegura que hay total respaldo para él.
La desesperación, no solo por derribar a AMLO y a Anaya de las preferencias electorales, sino por el nulo crecimiento de Meade, le ha nublado la vista al PRI de otras prioridades, ¿o será que los dinosaurios ya no creen conveniente luchar por sus antiguas joyas tricolor?, Puebla y Veracruz, por ejemplo.
De las nueve entidades que elegirán gobernador en este año, (Chiapas, CDMX, Guanajuato, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz, Jalisco y Yucatán) el Revolucionario Institucional no lidera las intenciones de voto en ningún estado (como en las presidenciales), pues las coaliciones conformadas por Morena, PT y PES, así como la del PAN, PRD y MC, se perfilan para devorar en totalidad las boletas (¡como en las presidenciales!).
Si el razonamiento del PRI se mantiene en ocupar todas sus armas en la contienda presidencial, el desplazamiento que ha ejercido hacia sus arropados estatales podría darle forma a una afilada estaca que reviente, en totalidad, las arterias del partido en julio próximo.
Y del Legislativo, mejor ni hablamos…
Pa´ llevar: La senadora Martha Tagle publicó en su Twitter que «siempre no», que Ricardo Anaya nunca habló de acuerdos cupulares con Enrique Peña Nieto y mucho menos con el PRI, como lo señalaron algunos medios de comunicación.
Por: Edgardo V.L
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