Mientras Estados Unidos reporta sus primeros casos nativos en Texas y Nuevo México, la industria ganadera mexicana se reconfigura para procesar más de un millón de reses de forma interna.
Vía NotiPress: El cierre de la frontera estadounidense al ganado vivo procedente de México alteró drásticamente el flujo comercial hacia los corrales de engorda en Texas y aceleró un cambio productivo forzado al sur de la frontera.
En consecuencia, la estricta medida sanitaria impuesta por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de EE. UU. (APHIS) busca contener la propagación de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo, una agresiva plaga cuyas larvas se alimentan de tejido vivo y afectan gravemente a la fauna silvestre, mascotas, ganado y seres humanos.

Vía: Forbes
Por lo tanto, las importaciones de ganado bovino por los puertos terrestres del sur se mantienen completamente suspendidas. Este bloqueo sanitario está generando fuertes réplicas económicas y operativas con dinámicas muy distintas a cada lado de la frontera.
Texas recibe el golpe en un mercado severamente ajustado
Al respecto, la restricción llegó en un momento de alta vulnerabilidad para la ganadería estadounidense. De acuerdo con el Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas del USDA, el inventario total de ganado en Estados Unidos abrió en enero de 86.2 millones de cabezas, reflejando una reducción de 300,000 animales (0.35%) en comparación con el año anterior, mientras que el ganado en engorde cayó un 3%.
En consecuencia, el recorte en el suministro de becerros mexicanos ya impactó las proyecciones macroeconómicas:
- El Servicio de Investigación Económica del USDA redujo su previsión de producción de carne bovina a 25.547 mil millones de libras (11,587.97 millones de kilos).
- Las expectativas de precios del ganado se elevaron significativamente debido a la escasez de oferta en los corrales de Texas.

Vía: XEVA
México absorbe el inventario y eleva el procesamiento interno
Por otra parte, del lado mexicano, la imposibilidad de exportar obligó a la industria a cambiar la ruta de comercialización. El reporte semianual del USDA proyecta que la matanza de ganado en México aumentará un 5%, debido a la redirección obligatoria de más de un millón de cabezas de ganado vivo hacia los corrales de engorda nacionales.
De esta manera, aunque el veto elimina los ingresos por exportaciones vivas, el valor se traslada al procesamiento interno. Asimismo, se pronostica que la producción de carne de res mexicana subirá un 6%, alcanzando un récord de 2.3 millones de toneladas métricas.
A pesar de la adaptación comercial, el país enfrenta una emergencia crítica: tras más de 500 días de la reaparición de la plaga, México registra más de 2,000 casos activos en 25 estados, miles de contagios en humanos y brotes detectados a menos de 40 kilómetros de la línea fronteriza.

Vía: El imparcial
Alerta máxima: La plaga ya fue detectada en territorio estadounidense
Para finalizar, el riesgo sanitario dejó de ser una amenaza externa para convertirse en una realidad dentro de la Unión Americana. El pasado 3 de junio, APHIS confirmó oficialmente la detección de la mosca barrenadora en un becerro de apenas tres semanas de nacido en el condado de Zavala, Texas, donde las larvas fueron localizadas en el área umbilical.
Por si fuera poco, la dispersión sumó rápidamente cuatro casos adicionales en los días posteriores:
- Condado de Zavala, Texas: Una segunda detección en otro becerro a solo 5.6 millas del primer caso.
- Condado de La Salle, Texas: Un tercer brote confirmado en un animal lactante.
- Condado de Lea, Nuevo México: La identificación de la plaga en un perro (inicialmente rastreado en Andrews County), lo que confirma que el parásito ha comenzado a ramificarse fuera de los límites texanos.

Vía: El Economista






