La FIFA ignora las advertencias ambientales al expandir el torneo a 48 selecciones y tres países, proyectando una emisión de hasta 9 millones de toneladas de CO2.

La Universidad de Lausana (UNIL) reveló que el Mundial de Norteamérica 2026 generará el mayor impacto ambiental jamás registrado en un evento deportivo internacional.

Al integrar a 48 selecciones y programar 104 partidos en México, Estados Unidos y Canadá, la FIFA prioriza el crecimiento comercial sobre la sostenibilidad. En este sentido, las proyecciones científicas estiman una huella de carbono de entre 5 y 9 millones de toneladas de CO2, una cifra que triplica los registros de eventos de magnitud similar como los Juegos Olímpicos de París 2024.

Vía: Sigma Earth

El costo ambiental del gigantismo

Las distancias entre las sedes superan los 4 mil kilómetros, lo que obliga a las selecciones, oficiales y a más de 5 millones de aficionados a realizar vuelos constantes entre ciudades como Vancouver, Ciudad de México y Miami. Asimismo, la expansión del torneo de 64 a 104 partidos disparó la estimación oficial de 3.7 millones de toneladas, dejando obsoletas las promesas iniciales de la candidatura “United 2026”.

No obstante, los expertos señalan una contradicción en el discurso de la FIFA. Mientras su presidente, Gianni Infantino, proclama su determinación de luchar contra el calentamiento global, el organismo evita realizar evaluaciones climáticas rigurosas tras ser criticado por la Comisión Suiza para la Lealtad debido a sus falsas promesas de “neutralidad” en Qatar 2022.

Vía: Daily Cal

Una tendencia de “negación ambiental”

Por otro lado, la comunidad científica acusa a la FIFA de mantener una política de expansión insaciable. A diferencia del Comité Olímpico Internacional, que limita su cuota de atletas, la rectora del fútbol promueve un ciclo sin fin de más deportistas, más vuelos y más infraestructura hotelera.

Por consiguiente, los investigadores advierten que un solo partido de fase final es responsable de emitir hasta 72 mil toneladas de CO2, el equivalente a lo que contaminan más de 50 mil automóviles en un año.

La huella de carbono de los Juegos Olímpicos ha disminuido; exactamente lo contrario que ocurre con el Mundial de la FIFA“, sentenció David Gogishvili, geógrafo de la UNIL.

Vía: El Norte

Futuro incierto y patrocinios petroleros

El panorama para las próximas ediciones refuerza la preocupación de los ambientalistas. Al otorgar el Mundial 2030 a tres continentes y el de 2034 a Arabia Saudita (quien cuenta con la petrolera Aramco como patrocinador principal), la FIFA perpetúa un modelo de negocio que ignora la crisis climática

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