Desde su surgimiento, el futbol mexicano profesional siempre ha sido objeto de críticas y señalamientos: desde los gritos homofóbicos de los aficionados hasta el famoso Pacto de Caballeros que quita libertad a los jugadores para decidir en qué clubes jugar. Y esta semana se sumó un escándalo más que apenas resonó en algunas portadas de medios deportivos.
Resulta que mientras Carlos Peña, mejor conocido como el Gullit ―quien militaba en Europa en el Rangers de Escocia―, regresó a México contratado por el Cruz Azul por la cantidad de 75 mil pesos al día, luego de calentar banca en su anterior equipo; por otro lado, en la misma liga pero en su versión femenil, la jugadora Alicia Cervantes, goleadora del Atlas tuvo que renunciar al equipo ya que éste se negó a aumentarle el sueldo.
¿Qué cuánto es lo que cobraba Alicia en el Atlas? Esta jugadora, quien anotó nueve tantos en 13 apariciones para su equipo, percibía apenas 1 500 pesos al mes por su trabajo. ¿Y qué fue lo que ocurrió cuando esta deportista, entregada a su institución y que lo había demostrado durante cada partido, solicitó a la administración del Atlas un aumento de sueldo?
Pues nada, le dijeron que no se podía, le dieron las gracias y a Alicia no le quedó más remedio que dejar el equipo, ya que ―como lo explicó ella a la prensa―, por su economía no podría seguir desarrollándose profesionalmente.
Es una lástima, porque detrás de toda la parafernalia que los clubes de la Primera División en México gustan presumir, en esta situación simplemente decidieron que invertir en el desarrollo de una auténtica goleadora no era lo suficientemente benéfico para las finanzas de la institución, por lo que resolvieron cortar de tajo su sueño de ser y vivir como toda una futbolista profesional.
Y viendo que la Liga MX ni se inmutó con están noticia, hago la pregunta querido lector: ¿para qué nos sirven las pantallas gigantes de última generación, los balones de materiales de vanguardia o la llegada a nuestro futbol de figuras de talla mundial, si no somos capaces de reconocer, estimular y desarrollar el talento local? ¿Para cuándo la igualdad Liga MX? ¿Para cuándo dejaremos de pagarles menos a las mujeres por realizar el mismo trabajo que los hombres? Ojalá que pronto o nos quedaremos mirando cómo los talentos se nos escapan para nunca volver.







