Con marchas protestan contra el nombramiento de Kavanaugh como juez del Tribunal Supremo.
Ya casi ha pasado un año desde el tuit de Alyssa Milano que incentivó a muchas mujeres para denunciar las agresiones sexuales sufridas.
Hace un año, el 5 de octubre de 2017, el periódico estadounidense, The New York Times, publicó un artículo que destapó una serie de acosos sexuales cometidos por el productor cinematográfico Harvey Weinstein, mismo que habría comprado, según el mismo diario, el silencio de sus víctimas, durante más de 10 años.
En la publicación del New York Times no solo se evidenciaron los posibles acosos de Weinstein, también se dieron a conocer los primeros nombres de actrices conocidas, figuras públicas que habían sufrido agresiones sexuales y tomaron los micrófonos para denunciar un alto a los acosos: Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Asia Argento, Mira Sorvino, Uma Thurman y Rosanna Arquettem, fueron algunas de ellas.
Sin embargo, para el 15 de octubre, la también actriz Alyssa Milano, a través de su cuenta de Twitter, pidió a las mujeres que fueron agredidas sexualmente publicar un mensaje con la leyenda #MeToo (yo también). La respuesta de las mujeres que se sumaron a la iniciativa permitió dimensionar las magnitudes del problema y terminó por evidenciar lo que muchos consideraban «un secreto a voces».
If you’ve been sexually harassed or assaulted write ‘me too’ as a reply to this tweet. pic.twitter.com/k2oeCiUf9n
— Alyssa Milano (@Alyssa_Milano) 15 de octubre de 2017
La respuesta que consiguió Alyssa Milano fue inmensa, más de 66 mil respuestas en pocas horas paralizaron a Hollywood y sentaron las bases para la ola de denuncias en contra de la violencia sexual y a favor de la equidad de género en las altas esferas del mundo del entretenimiento. Desde mensajes de «rebelión» en los festivales de Cannes por sus políticas sexistas, hasta campañas en redes sociales y marchas a nivel mundial.
Aunque los casos más mediáticos fueron los de Kevin Spacey, Bill Cosby, John Lasseter, Louis C.K y James Toback, las denuncias y señalamientos fueron inmensos, algo que muchos catalogaron como una «cacería de brujas», en los que se vieron involucrados los nombres de Mel Gibson, Woody Allen, Morgan Freeman y James Franco, entre muchos más, incluso llegaron al mundo del futbol, con la denuncia de Karthyn Mayorga contra Cristiano Ronaldo, quien se dijo influenciada por el movimiento #MeTo y le ha costado al jugador la convocatoria a la selección portuguesa.
Ya un año más tarde, #MeToo continúa librando (todos los días) batallas nuevas para detener la violencia generalizada contra la mujer, sin embargo, no todo ha sido favorable para el movimiento. La actriz Asia Argento, una de las principales voceras fue denunciada por una presunta violación a un joven de 17 años (ahora ya 22), lo que detonó una línea de investigación en su contra y puso los ojos en la contraparte del #MeToo, sin menospreciar las acusaciones anteriores, pero encontrando una fractura que parece evidenciar una incongruencia por parte de Argento.
Así, la importancia de ese tuit que inició una cadena de acontecimientos a nivel mundial e incentivó a muchas mujeres para alzar la voz, ha encontrado nuevos caminos para recorrer, incluso ha puesto sobre la mesa el posible cargo de Brett Michael Kavanaugh, elegido como juez del Tribunal Supremo en E.U y quien está acusado de agresión sexual. En los últimos días se han generado una serie de protestas contra su nombramiento, mismas que han provocado el encarcelamiento de más de 300 personas, entre ellas la actriz Amy Schumer y la modelo Emily Ratajkowski, pero «Sigamos juntas, luchemos, sigamos mostrándoselo. Votar por Kavanaugh significa que las mujeres no importamos», mencionó Schumer.
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