Obrador brindó un discurso en el que aseguró que «Cristo es amor».
Varios políticos pidieron al INE impedir que Obrador use a la religión para conseguir más votos en las próximas elecciones.
Le duela a quien le duela, hoy en día cada vez más gente está convencida de que Andrés Manuel López Obrador es «la única esperanza para México»; sin embargo, a estos mismos seguidores de quien por mucho tiempo fue el Judas de la política, también deben aceptar la ardides y la comezón que su ídolo está causando al caer en tanta controversia, ¿por qué?, porque pareciera que en este su muy probable último intento por la presidencia, está cayendo en recursos desesperados para conseguir su objetivo.
¿Cuáles son estos recursos? Para empezar, recordemos que dio una posible amnistía a los reos que no hayan cometido algún delito grave, hecho que le costó diversas críticas de otros partidos, lo que lo obligó a salir en cuanto pudo a aclarar que no se trataba de un «perdón» absoluto ni asegurado, sino de una simple y mera contemplación, algo que se discutiría en caso de ser presidente.
En segundo lugar, cabe resaltar las palabras de Ochoa Reza al mencionar que Morena se estaba convirtiendo en un partido cuyo nombre más adecuado serían PRIetos en su alusión al «nido de ratas» en el que se ha vuelto últimamente, como lo dicen algunos de sus detractores, pero, ¿por qué dicen esto? Fácil, porque una de las tantas cosas que Obrador criticó a «la mafia del poder» fue el hecho de que todos eran igual, con un revoltijo de perredistas, panistas y priistas en un solo partido, cosa que ahora los morenos también están haciendo.
Pero por si ni fuera poco, si bien durante mucho tiempo Morena se jacto de ser un partido que no mezclaba lo político con lo religioso, ahora resulta que el día de ayer, en el Congreso del PES, el discurso del buen mesías Obrador se convirtió en una especia de «misa», pues habló incluso del Nuevo y Viejo Testamento, asegurando además que «Cristo es amor».
Esto resulta por demás contradictorio por dos puntos:
El primero de ellos es que, como habíamos dicho, esta es una postura de la que Obrador siempre había estado en contra, lo que le ocasionó una serie de críticas de varios políticos, quienes lo acusaron de estar utilizando la religión para ganar votos.
En segundo lugar, está el hecho de que se dijo ser el abanderado del PES, cuando se sabe que este último es un partido por demás conservador, lo que resulta risible viendo que rechazó al PRD por «los ideales» que se habían pervertido, siendo este último un partido que, al menos hasta hace unos años, era considerado de izquierda y «laico».
Ahora bien, ya sea que uno esté a favor o en contra de Obrador, lo que no se puede negar, y quizá tampoco culpar a este judas-mesías, es que para ganar tienes que realizar alianzas y actos que pueden ir contra tus ideales y principios, pues es una forma que te asegura conseguir unos cuantos votos. Asimismo, si bien se critica a AMLO de las decisiones que está tomando, cabe destacar que los demás partidos siguen y seguirán siendo nido de desterrados y que hasta amarillos y azules se unen en una extraña mezcla de ríos sagrados con mares pervertidos.
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