Sam Altman abrió negociaciones con la administración Trump para crear un fondo público ligado a las ganancias de la IA; la propuesta emula el exitoso modelo petrolero de Alaska.
Vía NotiPress: La carrera armamentística y corporativa por el dominio de la inteligencia artificial en la Unión Americana se encamina hacia una inédita fusión de intereses con el sector público. Este jueves 2 de julio de 2026, el diario The Financial Times reveló que OpenAI mantiene conversaciones preliminares con la Casa Blanca para otorgar al Gobierno de los Estados Unidos una participación accionaria del 5 por ciento en la empresa. La propuesta, impulsada de forma directa por el director ejecutivo Sam Altman en mesas de diálogo con el presidente Donald Trump y los secretarios de Comercio y del Tesoro, Howard Lutnick y Scott Bessent, respectivamente, pretende establecer un precedente regulatorio que dote a la población estadounidense de dividendos directos derivados de las ganancias de la superinteligencia, al tiempo que busca distender las fricciones con Washington por el uso de modelos de alta capacidad.

Vía: Forbes México
De acuerdo con reportes de fuentes internas con conocimiento de las negociaciones, la Casa Blanca evalúa con optimismo estas pláticas “conceptuales“, las cuales contemplan extender el requisito del 5 por ciento a otros gigantes del desarrollo tecnológico. Esta iniciativa se alinea con la doctrina de intervención económica de la administración republicana, la cual adquirió en agosto de 2025 una participación del 10 por ciento en la firma de semiconductores Intel, abriendo la puerta a que el Estado actúe como un socio estratégico en industrias críticas. El andamiaje operativo de esta propuesta busca replicar el éxito del Alaska Permanent Fund.
“La idea busca replicar el Alaska Permanent Fund, un fondo soberano creado en 1976 para invertir ingresos excedentes del estado provenientes del petróleo. Ese fondo paga un dividendo anual a los residentes de Alaska… El presidente Donald Trump dijo en junio escuchar ‘conceptos en los que se podrían entregar piezas al público estadounidense, donde el público estadounidense se convierte esencialmente en socio de las empresas’”, detalló el informe financiero.

Vía: El Universal
El búnker regulatorio para los modelos de alta capacidad
La sesión de activos financieros por parte de OpenAI coincide con una etapa de estricta supervisión federal sobre la liberación de software inteligente en el mercado de consumo:
- Modelos bajo la lupa: La administración de Trump mantiene un control estricto sobre el despliegue de redes neuronales de frontera, situando en el centro del debate el uso, condiciones y limitantes de los modelos GPT-5.6 de OpenAI y Mythos 5 de la firma Anthropic.
- Competencia en vilo: Se desconoce si rivales directos de la talla de Google, Meta o los fabricantes de microcomponentes Nvidia, AMD y Micron aceptarán sumarse a este esquema de participación pública forzada.

Vía: Reuters
De la política industrial a la agenda de Bernie Sanders
El movimiento de Sam Altman no resulta un hecho aislado, toda vez que en abril de este año la firma del chatbot publicó un manifiesto de política industrial para amortiguar el impacto social de la inteligencia artificial. Dicho documento sugería la instauración de un Fondo Público de Riqueza para dar a los ciudadanos estadounidenses una participación automática sin necesidad de cotizar en Wall Street, además de proponer semanas laborales de cuatro días y gravámenes corporativos especiales para empresas que sustituyan mano de obra humana por algoritmos.

Vía: marketing4ecommerce.mx
La propuesta de OpenAI, no obstante, luce moderada frente a los planes del senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, quien ha cabildeado de forma paralela para que un fondo soberano estatal absorba hasta el 50 por ciento de las acciones de los gigantes de la IA, lo que garantiza que las mesas técnicas en Washington mantendrán una intensa actividad en los meses venideros.






