A casi 30 años del derribo de las avionetas en el Estrecho de Florida, un gran jurado evalúa cargos penales contra el expresidente cubano; la noticia coincide con una inédita visita del director de la CIA a La Habana.
Vía NotiPress: Este viernes 15 de mayo de 2026, el fantasma de 1996 regresó para confrontar a la cúpula histórica de Cuba. Según reportes difundidos ayer jueves, el sistema judicial de Estados Unidos prepara una posible acusación formal contra Raúl Castro, de 94 años, por su responsabilidad en el derribo de dos aeronaves civiles que costó la vida a cuatro personas hace tres décadas.

Vía: Telemundo
El incidente que no prescribe
El caso se centra en el 24 de febrero de 1996, cuando cazas cubanos derribaron dos avionetas Cessna 337 del grupo Hermanos al Rescate, dedicados a asistir a balseros en el mar.
- La disputa: Mientras la OACI determinó que el ataque ocurrió en espacio aéreo internacional, Cuba siempre alegó una violación a su soberanía.
- El papel de Castro: En aquel entonces, Raúl encabezaba las Fuerzas Armadas, por lo que la justicia estadounidense busca establecer su responsabilidad directa en la orden de fuego.

Vía: ICLEP
Diplomacia de alto riesgo: La visita de la CIA
Lo que hace este movimiento aún más complejo es el contexto. La información de la posible imputación surge mientras John Ratcliffe, director de la CIA, se encuentra en una visita poco común en La Habana.
- Contactos clave: Ratcliffe se habría reunido con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (nieto del exlíder) y altos mandos del Ministerio del Interior.
- El mensaje de Washington: Diálogo abierto, pero condicionado. Estados Unidos ofrece ayuda humanitaria en alimentos y combustible, vitales ante los apagones en la isla, pero mantiene la presión con sanciones y ahora, con este avance judicial.

Vía: CNN
¿Qué sigue para Raúl Castro?
El proceso depende ahora de la decisión de un gran jurado. De avanzar, las consecuencias inmediatas serían más políticas que físicas:
- Impedimento de captura: Al estar en Cuba, no hay una vía para que comparezca ante una corte estadounidense.
- Efecto diplomático: La acusación congelaría cualquier avance real en la normalización de relaciones y aumentaría el aislamiento de los funcionarios vinculados.
- Presión sobre Díaz-Canel: El actual gobierno cubano se encuentra entre la espada (la crisis económica) y la pared (el juicio a la figura histórica de la Revolución).






