La presidenta asegura que mantiene un diálogo directo y respetuoso con su homólogo estadounidense, señalando a la ultraderecha de ambos países como la verdadera responsable de las recientes tensiones diplomáticas.
Vía NotiPress: Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que no considera que el mandatario Donald Trump encabece la estrategia de injerencismo denunciada recientemente por el Gobierno de México.
La jefa del Ejecutivo federal sostuvo que la relación bilateral mantiene canales de comunicación fluidos y permanentes. Por lo tanto, abogó por conservar la buena vecindad con la administración de Trump, desmarcando al presidente estadounidense de los intentos de intromisión en asuntos de soberanía nacional.

Vía: El Siglo de Torreón
Canales institucionales y cooperación en seguridad
En ese sentido, Sheinbaum defendió el contacto directo que su gobierno sostiene con diversas dependencias clave de Washington, incluyendo la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Comando Norte.
Asimismo, adelantó que para esta misma semana se tienen programadas reuniones de alto nivel entre la Marina mexicana, la Guardia Costera y autoridades de Estados Unidos para coordinar esfuerzos operativos.
Esta postura conciliadora hacia Trump contrasta con el enérgico discurso pronunciado un día antes en el Monumento a la Revolución por el segundo aniversario de su triunfo electoral, donde advirtió que “México no es piñata de nadie“, un pronunciamiento que se dio tras la polémica por la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y la orden de extradición contra diez funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya.

Vía: Revista Fortuna
La alianza de ultraderecha y el uso electoral de México
La mandataria identificó con claridad a quienes considera los verdaderos artífices de las fricciones bilaterales. Según su perspectiva, existen grupos políticos que buscan minar el entendimiento entre ambas naciones por motivos estrictamente ideológicos:
- Sectores de la ultraderecha estadounidense: Congresistas y funcionarios que promueven posiciones hostiles contra el gobierno mexicano.
- Oposición mexicana: Grupos locales que, en coordinación con las facciones extranjeras, buscan desestabilizar la administración actual.

Vía: El Imparcial
Además, Sheinbaum señaló que esta alianza tiene un trasfondo político muy claro: utilizar la agenda mexicana para influir en las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos y en los comicios de 2027 en México.
Bajo esta premisa, respaldó la ley aprobada la semana pasada por el Senado mexicano que busca invalidar elecciones si se demuestra la intromisión de agentes externos, sentenciando que “en México decidimos las y los mexicanos”.

Vía: Forbes
El narcotráfico como herramienta histórica de presión
Por último, al ser cuestionada sobre si eximir a Trump de la culpa representaba un riesgo, la presidenta insistió en las ventajas de la diplomacia directa y recordó que el uso del narcotráfico como un mecanismo de presión política contra México no es un fenómeno nuevo, sino un patrón histórico.
Para ejemplificar, dio lectura a fragmentos de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid, donde se relatan las presiones del entonces embajador John Gavin, quien acusaba sin pruebas al gobernador de Jalisco de vínculos con el crimen organizado.

Vía: El Diario de Coahuila
Con este antecedente, Sheinbaum invitó a la ciudadanía a cuestionar las verdaderas intenciones de estos sectores, asegurando que en su gobierno no se encubre a nadie y que para ello existen la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial.
“Él me dice lo que él piensa, yo le digo lo que yo pienso y siempre hemos llegado a acuerdos… Lo mejor que puede haber es una política de buena vecindad y que los mexicanos decidimos en México y los estadounidenses en Estados Unidos”, puntualizó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respecto a su relación con Donald Trump.






